Deja que te cuente: 2013

miércoles, 6 de febrero de 2013

Daños colaterales





No puedo creerlo. ¡La ha puesto en venta! Toda la puta vida para pagar la puta casa. Una casa que nunca le gustó, pero claro, tenía que quitármela. “No es negociable”, me dijo su abogado. Ni la casa, ni el coche, ni la mitad de mi sueldo. Y todo para verme en la ruina. Le salió bien a la muy… Pero, esta vez seré yo quien la joda. A ver ahora qué consigue, cuando el fuego no deje ni los cimientos.




©Patricia Duboy