Deja que te cuente: Encuentros

sábado, 2 de mayo de 2015

Encuentros



El encuentro

— Hola, ¿te acuerdas de mi?
— Claro, como olvidarte.
— Hace años que no te veo.
— Han cambiado tantas cosas.
— Por entonces, yo andaba tras de ti y tu...
— Y yo, no te supe dar lo que deseabas y merecías.
— ¿Es que acaso, no te gustaba?
— Quien no me gustaba, era yo.



Encuentros

La magia del encuentro.
Tu caricia, a mi recuerdo.
El silencio del momento.
Y todo lo que guardo dentro.
La mirada que no se aparta.
Esa sonrisa, que me atrapa.
La mejilla sonrojada.
Y la piel, erizada.
Mi imagen, en tu mirada.
El deseo me delata.
Mis brazos que te atan.
Y tus labios los desatan.



Encuentros II

No sé si debíamos o no conocernos, el destino así lo quiso y cruzó nuestros caminos. Poco podemos hacer por evitar que mueva nuestros hilos. Pero un día en el que nada estaba pensado, nos regalamos un adiós de incertidumbre y desolación. Ese adiós, dejó marcado nuestro futuro. Un futuro, que ya desde el pasado era incierto. Hoy, nada queda de aquellos días que compartimos. El tiempo casi ha logrado borrar tu recuerdo en mí. Y el destino, con ese humor tan irónico que le caracteriza, vuelve a ponernos a prueba. Y en esta tarde gris te encuentro en mi paseo. Y yo, con ésta debilidad que me domina, me detengo al verte.

Caminas distraída, no me ves. Pronuncio tú nombre, despacio te giras. Nuestras miradas se encuentran y es entonces cuando tu sonrisa y mi sonrisa, remueven esos sentimientos que creíamos olvidados. Y nos hacen consciente del tiempo pasado desde que nos alejamos. Y en ese instante, el brillo que se apaga en nuestras miradas, nos hace comprender que el pasado queda lejos y que en nuestro presente, hay otros amores en nuestras vidas. Sonrisa cortés en nuestra despedida. Y dentro, pasión dormida.



Encuentros III

Son mis ojos los que hacen saltar la alarma,
ella se acerca despacio, y no pueden dejar de mirarla.
Recorren su cuerpo mientras camina,
frente a mí se detiene, y se dilatan mis pupilas.
Pretenciosa es mi sonrisa.
La imaginación me incita.
Mi nariz despierta, y el deseo confirma.
Su perfume me embriaga.
Mi piel erizada.
Su calor me desarma.
Suerte tienen mis oídos de escuchar su voz.
A todos mis sentidos desató.
Mi corazón no tenía dudas. Se aceleró.
Mi mente se nubla, todo en mi cambió.
Mariposas que escapan de su prisión.
Ahora lo puedo decir. Encontré el amor.



©Patricia Duboy



2 comentarios:

  1. Muy buen día Patricia.
    Es un trabajo maravilloso el que has creado.
    Prosa y poesía dignas de admiración.
    Felicitaciones y beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Ricardo! Me alegra mucho leerte aquí y saber que te gustó. Mil gracias por tu comentario y tu tiempo, y perdona que respondiera tan tarde! Besos

      Eliminar